Kervin Arriaga, centrocampista honduregno del Levante, ha solicitado disculpas por su expulsión en el derbi contra el Valencia, que terminó 0-2 en contra de su equipo. La sanción se produjo tras recibir dos tarjetas amarillas casi de manera consecutiva en los últimos instantes del partido, específicamente en el minuto 90, debido a sus aplausos “sarcásticos” dirigidos al árbitro Miguel Ángel Ortiz, como se menciona en el informe del colegiado, que interpretó su gesto como una señal de desacuerdo con una de sus decisiones.
Después del encuentro, Arriaga utilizó su perfil de Instagram para expresar su contrición, indicando que no hay excusas y que debía disculparse con sus compañeros, el cuerpo técnico y los aficionados que se entregaron en el juego. Reconoció que hay aspectos que necesita mejorar y aprender.
El jugador también afirmó que cometer errores es algo común entre todos, pero que admitirlos es una cualidad que pocos poseen. Su ausencia en el próximo partido contra el Villarreal es casi segura.