Presa una jugada de gran complejidad, el primer tanto del encuentro para la Real trajo consigo tanto buenas como malas noticias. Empecemos por lo positivo: Gonçalo Guedes sigue demostrando ser el fichaje más destacado de la Real en años. Después de marcar y asistir en su duelo contra el Alavés, otra vez se lució al dar otro pase clave que permitió abrir el marcador para su equipo ante el Elche en Anoeta, esta vez hacia Sucic.
El jugador portugués se lanzó por la banda derecha con gran inteligencia, recibió un pase profundo de Odriozola y, tras visualizar la jugada, devolvió el balón para que el mediapunta croata pudiera definir. Aunque su primer intento con la derecha no fue exitoso, tuvo la fortuna de que el balón quedó en su poder, de modo que pudo batir a Iñaki Peña con el pie izquierdo en un segundo intento, celebrando su resurgimiento.
Sin embargo, la alegría fue efímera. Es posible que durante el intento fallido previo al gol sufriera una lesión, ya que apenas unos instantes después de que el Elche reanudara el juego con el 1-0, se desplomó y pidió el cambio.
Se trataba de una lesión muscular, que vuelve a dejarlo fuera de acción en un momento en que había encontrado su ritmo, especialmente con Brais sancionado por dos partidos. En el minuto 28, Turrientes tuvo que entrar en su lugar, aunque lo hizo sin haber calentado antes. La lesión afecta el aductor izquierdo, lo que representa una baja importante para Matarazzo de cara al partido de Copa en San Mamés este miércoles y probablemente para otros encuentros en el futuro. Queda por ver la magnitud de su problema físico.