La Real Sociedad ha tenido que conformarsi con un solo punto en el derbi celebrado en San Mamés, frente a un Athletic Club que, aunque mostró un rendimiento inferior, se benefició de una decisión controversial del árbitro Guillermo Cuadra. Este mostró tarjeta roja a Brais Méndez, lo que permitió al equipo local igualar el marcador (1-1).
Se comenta que el fútbol depende del estado emocional y el partido reflejó las distintas dinámicas de ambos equipos. Hasta finales de diciembre, la Real Sociedad enfrentaba una grave crisis, pero al finalizar enero, el Athletic se encuentra en una baja continua que, si no se revierte, podría poner en apuros a su entrenador, Valverde.
Ernesto intentó reforzar su equipo en un encuentro tan significativo, optando por el internacional español Nico Williams tras darle tiempo para recuperarse de lesiones. Sin embargo, su talento no logró brillar, ya que los ‘txuri urdin’, con Aramburu y Guedes trabajando en equipo, limitaron su influencia en casi todas las jugadas.
Esto es un claro mérito de Matarazzo, quien supo leer a la perfección lo que el partido requería. Después de unos primeros minutos de precaución y con ciertas dificultades para encontrar a Gorrotxategi, la libertad que tuvo Sucic para jugar cerca de Oyarzabal empezó a marcar la diferencia en el medio campo de los leones.
El portero Unai Simón, que había sido objeto de críticas últimamente, tuvo un desempeño destacado, siendo sin duda el mejor de su equipo. Desde el minuto cinco, realizó una intervención importante ante un remate claro de Pablo Marín y recibió el apoyo de Areso para evitar que Oyarzabal anotara tras un rebote. Esta situación marcó el inicio de varias intervenciones clave en el partido, en el que incluso el Athletic, que suele ser fuerte en jugadas a balón parado, enfrentó dificultades.
Simón ha compiuto due interventi decisivi per neutralizzare i colpi di testa di Jon Martín e Guedes, con un miracolo sul secondo, ma alla quarta occasione non è riuscito a reagire. Era prevedibile, dato che un calcio d’angolo battuto rapidamente ha portato a un tiro potente dell’esterno lusitano, colto di sorpresa Unai e dando il via al derby (37’). Anche dopo il gol, il piano di gioco piuttosto semplice dell’Athletic non è cambiato: si limitavano a lanciare la palla direttamente su Guruzeta e a vivere di ripartenze. Tuttavia, queste non si sono materializzate, con la Real che ha dominato in quel frangente. Zubeldia e Martín non hanno avuto fortuna, ma Gorrotxategi e Carlos Soler erano attenti nelle seconde palle. Di fronte a questa situazione e alla mancanza di ritmi, Valverde ha deciso di inserire Ruiz de Galarreta per dare maggiore vivacità, ma non è servito. La Real ha continuato a mostrare il suo superiorità, approfittando di un Oyarzabal molto ispirato, che si abbassava per ricevere e contribuire alle azioni d’attacco, portando all’esasperazione Yuri, il quale chiedeva maggior supporto ai compagni. Il capitano ‘txuri urdin’ è quasi riuscito a segnare un gol incredibile: ha dribblato Paredes con due finte, ma ha poi sparato fuori. Non riusciva a credere a quanto accaduto, e nemmeno i tifosi di San Mamés, che iniziarono a fischiare per l’andamento mediocre della partita, con la Real che non riusciva a concretizzare. Questo ha offerto all’Athletic l’opportunità di rialzare la testa, spinti da un certo entusiasmo per essersi avvicinati al pareggio. Entrambi i team hanno effettuato molte sostituzioni, con Wesley che ha debuttato per il club di Donostia. Al contrario, Nico è uscito per infortunio e ha lasciato il posto al fratello Iñaki. La situazione sembrava sotto controllo fino a quando Guillermo Cuadra ha deciso di ravvivare la partita mostrando una cartellino rosso diretto a Brais, colpevole di aver toccato il pallone con la mano dopo essere stato spinto da Paredes, che aveva fatto molto per cadere a terra.
La Real tuvo un golpe de suerte que podría haber sido más adverso. En los primeros instantes del partido, Iceta, ignorando las quejas del banquillo, falló una oportunidad clara para los leones al enviar el balón fuera. Fue necesario que se defendieran con una menos. Aunque parecía que la situación no sería difícil de sobrellevar, la Real no pudo resistir. Ruiz de Galarreta, aprovechando la confusión, realizó una jugada individual y logró marcar un gol que equilibró el marcador. Muy cerca estuvo de caer otro gol en contra, justo frente a Paredes, pero Remiro intervino con una espectacular parada para asegurar al menos un punto, cuando lo ideal hubieran sido tres.