La Real Sociedad ha decidido apelar la sanción de dos partidos imposta al jugador Brais Méndez por el Comité de Disciplina de la RFEF, tras su expulsión en el derbi vasco de la pasada jornada. Esta expulsión ocurrió en el minuto 83, a raíz de un empujón del defensa Paredes, que fue respondido por Brais sin recurrir a la violencia.
El árbitro Guillermo Cuadra Fernández justificó la decisión alegando que el jugador había incurrido en “conducta violenta” al dar un manotazo en la cara de su oponente, utilizando una fuerza excesiva y sin que el balón estuviera en juego.
Como se mencionó ayer, la sanción se basa en el artículo 130 del Código Disciplinario de la RFEF, que aborda la violencia en el deporte.
Este establece que cualquier conducta violenta en el contexto del juego que no cause daños graves podrá ser castigada con una suspensión de entre uno a tres partidos o, en su defecto, hasta un mes. Además, en el segundo apartado del mismo artículo se estipula que cualquier acción violenta que tenga lugar fuera de la disputa del balón, o con el juego detenido, conllevará una suspensión de dos a tres partidos.
Il ricorso presentato dalla Real ha poche possibilità di successo, poiché l’organo disciplinare federale ha già inflitto la pena minima prevista dal secondo comma dell’articolo 130. Di conseguenza, il Comitato di Appello non avrà la possibilità di ridurre la sanzione a un solo incontro. L’unica alternativa rimarrebbe quella di annullare completamente la sanzione per il giocatore del club di San Sebastián. Potremmo avere notizie sulla decisione già nel pomeriggio o domani mattina. Se il Comitato di Appello decide di confermare la decisione del Comitato Disciplinare, la squadra di San Sebastián potrà fare richiesta di misure cautelari presso il TAD, il Tribunale Amministrativo dello Sport.