Un punto que, aunque insuficiente, es un reconocimiento justo para el Valencia. Pepelu logró empatar de penalti en el minuto 87, evitando así la derrota tras un magnífico gol de Diang. La falta de efectividad del equipo valencianista en un encuentro donde fueron más dominantes les sigue costando caro, ya que no logran despegarse de la zona de descenso.
Desde el inicio se presagiaba que sería un día complicado; el equipo llegó al estadio entre abucheos y su entrada al terreno de juego no fue mejor recibida. La presión se hacía palpable, y la urgencia era evidente. La única nota positiva fue la ovación hacia Umar Sadiq cuando ocupó el banquillo tras su actuación.
A pesar de todo, el equipo salió decidido a aplicar una presión alta y a crear contragolpes, aunque la ejecución a la hora de definir dejaba mucho que desear. Cada balón recuperado se convertía en una promesa de acción veloz, intentando castigar a Dituro, que volvía a la titularidad.
En los primeros quince minutos, los blanquinegros ya habían generado dos oportunidades claras, pero Rioja no logró concretar. No obstante, el conjunto dirigido por Corberán se atrevió a disputarle el control del balón a un Elche que prefiere tener la posesión. La falta de precisión se hizo evidente, y la situación se complicó con la lesión de Thierry. Mientras tanto, los ilicitanos manejaban el partido a su ritmo, sin apresurarse ni siquiera al reanudar desde la portería. El asedio del Valencia continuó, con Copete sumándose al ataque y ofreciendo un centro que Diego López no pudo rematar y Pepelu intentando marcar desde una falta. A pesar del dominio absoluto del Valencia, la red continuaba intacta, mientras que el Elche apenas cruzaba el medio campo. Tras el descanso, el Valencia volvió a advertir con un disparo lejano de Pepelu, y por su parte, el Elche sufrió la baja de Bigas. En el minuto sesenta, comenzaron a verse cambios en los banquillos y uno de ellos resultó crucial.
Diang fece il suo ingresso e immediatamente, al 75’, realizzò un gol spettacolare con un potente tiro di sinistro dalla distanza. Tuttavia, un fallo di mano dello stesso Diang riaprì le porte della speranza per gli avversari, che sfruttarono un rigore con Pepelu, il quale non sbagliò. Negli ultimi sette minuti di recupero, ci fu un assalto finale sconvolgente, ma né Sadiq né Ramazani riuscirono a concretizzare, perdendo così un’occasione fondamentale per portare a casa la vittoria.

